Tendencias reconfigurarían en favor de los demócratas.

Washington. Calificada como a elección más importante en décadas, hoy por la noche se esperarán los resultados donde hay una enorme resistencia ciudadana tras los fracasos en materia económica, políticas agresivas contra los migrantes, aranceles que han encarecido la vida de los estadounidenses así como la participación en las guerras con Ucrania y contra Irán por parte de la administración Trump.

Acorde a diversas fuentes en el país vecino los demócratas tienen un 93% de chance de controlar las cámaras lo que supondría un duro revés para la administración Trump.

Image

Tanto en Texas como a escala nacional, que indican una alta probabilidad de recuperar la mayoría en la Cámara baja y posibilidades de obtener una mayoría en el Senado –algo que sólo hace pocas semanas no se consideraba posible–, ya que cantar victoria anticipada podría reducir el nivel de participación de sus bases ante las urnas.

Analistas también señalan que, si las cosas proceden de la manera esperada, esta elección podría marcar el ingreso de una nueva generación de progresistas –algunos de los cuales se identificaron como socialistas– al Congreso y otros puestos, donde presionarán para incrementar impuestos a los ricos, ampliar los programas de bienestar social, impulsar protecciones a migrantes e intentar que se frenen las redadas crueles de fuerzas federales que han definido el gobierno de Donald Trump, y así cambiar la dinámica política nacional.

Preocupación por la posibilidad de actos violentos.

Al momento no han cesado las preocupaciones de que las constantes acusaciones de Trump contra la integridad de la elección, incluyendo fraude extenso y amenazas de desplegar a agentes de inmigración a casillas, están creando un clima electoral peligroso. Autoridades locales y estatales han expresado alarma por maniobras como la oferta del mandatario de una recompensa de un millón de dólares a quienes brinden información que lleve a una condena penal por fraude electoral, lo cual podría llevar a actos violentos por el vigilantismo este martes.

Ya en la jornada electoral, iglesias, sindicatos y organizaciones de derechos y libertades civiles se han preparado para reportar –y denunciar– esfuerzos por obstaculizar el acceso a las urnas, intimidar a votantes al colocar agentes de inmigración cerca de casillas o intentos del gobierno federal de confiscar votos ya depositados o frenar los conteos.

Miles de abogados, jueces jubilados y ex funcionarios del Departamento de Justicia ya han elaborado documentos para solicitar a tribunales bloquear intentos del gobierno federal de poner en tela de juicio resultados con el propósito de generar confusión sobre el proceso para aquellos que aún no han emitido sus votos.

Por infocoah

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *