Autor: Francisco Goitia
Descripción: Edgar A.
Con el propósito de recordar su aniversario luctuoso y siguiendo en la sintonía de los pintores mexicanos, hoy toca platicar de la obra de Francisco Goitia.
Su obra se inunda de misterio y desasosiego, tanto en sus formas como en sus temas impulsados por una profunda expresión en cada pincelada que remueven algo en el interior.
Nació en rancho Patillos en Fresnillo Zacatecas el 4 de octubre de 1882, fue un notable pintor mexicano, muchas veces calificado como «sui generis» dentro del panorama artístico.
Formó parte de la denominada Escuela Mexicana de Pintura y Escultura,a la cual pertenecieron notables personalidades del medio como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, sin embargo no participó en el movimiento muralista de los años 20s.
Ingresó a la Academia de San Carlos en 1898 para posteriormente viajar a Barcelona en 1904 donde recibió enseñanzas de Francisco de Asís Galí quién fue maestro de Joan Miró.
En esta obra denominada Tata Jesucristo, la intranquilidad y el desazón son más que evidentes, un par de mujeres indígenas arrodilladas frente a una vela denotan angustia y dolor.
La de la izquierda cubre su rostro mientras que la expresividad del sufrimiento en el rostro de la mujer de la derecha acentúa la situación que viven.
Ésta obra es considerada una denuncia hacia la religiosidad popular por parte de las mujeres indígenas que acuden a rezar a Jesús.
Goitia se inspiró en una escena que presenció en un poblado de San Andrés Oaxaca, donde los feligreses acudían a Jesús de la Cruz bajo el grito «Tata Jesucristo» y es una representación magistral de la religiosidad popular en un entorno claroscuro, no olvidemos que en el momento que el pintaba esta obra era una época convulsa, (1925 y 1927) tiempos donde recientemente había terminado la revolución mexicana y comenzaba una era de reconstrucción para México.